Una verdadera red social

Me despierto y después de consentirme con un delicioso desayuno compuesto por un exquisito omellette, un aguacate, salchichas y un cocktel de frutas, me dispongo a comenzar el día. Estoy en una ciudad que no es la mía. En un país extraño y distante, cuyas costumbres aún me son ajenas. Debo conseguir un trabajo, aunque más importante, debo armar una red. No me refiero a una red social (este término se presta a confusiones dado su uso difundido en la era virtual). Me refiero a una red de personas, una red de contactos. El océano virtual de la Internet es un dispositivo de una inmensa utilidad para buscar información y personas y para crear, a partir de ella, una telaraña que me permita sobrevivir. Aún así, no creo que sea suficiente. Esta herramienta fue creada para buscar información y recursos, no para crear vínculos humanos. Quiero aclarar que cuando hablo de vínculos, me estoy refiriendo a algo que va mas allá de conocer gente, hablo de conectar con las personas a un nivel mucho mas profundo del que el juego del texto lo permite (por lo menos en un corto plazo).

Tengo que salir, explorar y conocer mi entorno. Entonces eso hago, salgo, exploro y comienzo a hablar con la gente en la calle, en los museos, en los bares. La sociabilidad siempre fue mi fuerte a la hora de generar contactos, amigos, vínculos. Asisto a centros culturales y universidades pidiendo información sobre cursos, seminarios y actividades que pudieran interesarme y mientras lo hago, disfruto de cálidas conversaciones e intercambio tarjetas, mails, facebooks y celulares. Al finalizar el día he conocido a diez personas, he planeado dos salidas para la semana, he tenido una cita instantánea y he sido invitado a tres eventos distintos. Y, por cierto, también me han hecho una tentadora oferta de trabajo que probablemente rechace con educación dado que mi foco está en tener mi propia empresa, en lograr mi libertad, mi independencia geográfica.

Al llegar a casa, mando algunos mensajes por whastapp, agrego a algunas personas a Facebook y mando algunos mails. Fue un día productivo. Si, realizo esta labor con disciplina durante algunos días, habré logrado mi cometido: crear en un tiempo increíblemente corto esta red de contactos. Para muchos mi plan de acción limita locura. Para otros, si bien es razonable, resulta imposible de replicar ¿Realmente es tan difícil conectar con alguien en poco tiempo estando frente a frente de esa persona? Las habilidades sociales son como cualquier otra, con la practica y el estudio se pueden desarrollar. He publicado algunos consejos prácticos sobre como desarrollar y consolidar vínculos, pero tal vez no indague demasiado en algo en lo que soy muy bueno: la sociabilidad y la conexión emocional enfocada para generar redes de contactos. Redes sociales en el mundo real si se quiere.

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