UN SER INCOMPRENDIDO

Era una oscura y fría noche al filo de la madrugada,
La luna plutónica y tenebrosa deslumbraba mi ventana
Queriendo atravesar aquellas cortinas carmesí de terciopelo,
Yo caminaba sin cesar solitaria y taciturna por mi cuarto
Meditaba pensamientos negros del olvido,
Cuando de pronto levanté la mirada y observe aquel cuadro.

¿Porque me observas detenidamente? – Pregunté sin vacilar.
Y la figura espectral no respondía nada
Dirigía su mirada hacia mis ojos
Por donde aquella noche solitaria caminaba.

Decidí enfrentarme al miedo con gran esfuerzo,
Y mi efímero corazón inquieto palpitaba.
Detuve fijamente mi mirada sobre su cadavérico rostro
Y seguía mirándome sin responder nada

Infernal demonio de la noche oscura, desgañité con fuerza
Malévolo espíritu que en este cuadro yaces
Sal de allí y conversemos frente a frente
¡No te tengo miedo!
Ven y hablemos del misterio que escondes en el hades

Sé que me escuchas tras el cristal que nos separa
Por eso te pido que me expliques con detalle,
Háblame del lugar oscuro en el que te encuentras
Y de quien te encerró en él bajo su llave.

Tienes en tus manos el bastón del odio,
Te rodean cuervos que navegan por el aire,
Ese manto rojo que rodea tu cuerpo
Parece haberse pintado con tu propia sangre

No me digas nada si hoy no quieres,
Pero siempre estaré aquí para escucharte
Aunque con tu mirada escalofriante emites odio
¡No me odies!
Que yo no enterré tu rostro en esa imagen

La noche emite un petricor amargo
Se oye el sonido de la lluvia en mi ventana
Si tan solo te atreves a salir de tu pintura
Aunque seas un monstruo
Te mostraría el infinito de la vida humana

Me rendí ante el sueño de un largo día
Oscurecí mi cuarto y me acosté en la cama
De pronto ví que la figura se movía
Encendí la luz y pregunté de nuevo
¿Ahora quieres hablarme?
Y la figura espectral no respondía nada.