Superman sin poderes.

“Un hombre solo tiene derecho a mirar a otro abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse” – Gabriel García Márquez  

Sé lo que parecen mis pensamientos, parecen de superhéroe de película. Digamos que soy muy parecido a ellos, solo me faltan los poderes y la damisela en apuros.” –  El corazón siempre nos hace volver Tomás Aboal

Se lo que algunos pensaran  “Y a este tipo se le subieron los humos a la cabeza, citándose a  si mismo, ”, pero les juro que fue esa cita de un cuento que hice en 2010 que fue la que me dio toda esta idea. Es realmente increíble lo que una frase puede inspirar a una persona.  Este cuento es parte de mi pensamiento y de mi ser más profundo, es parte de mi esencia sin esto creo que no sería el Tomi que todos conocen.

Antes de seguir este cuento siento necesario explicar porque  elegí a Superman,  en verdad más bien Clark Kent. En todo esto nace de una serie llamada Smallville, esta serie trata sobre la adolescencia del mismo personaje que terminara siendo el héroe que todos conocen. Creo que es de  los personajes donde me sentí muy identificado (sacando obviamente el ser un extraterrestre y teniendo poderes), sino más bien en la personalidad de Clark me siento hasta el día de hoy muy identificado tanto con sus errores y virtudes.

Pero tampoco voy a  explicar en la serie, sino para  explicarme mejor voy a contar pequeñas historias como este pequeño Superman que quiere ayudar  a todo  aquel y proteger de todo aquel que lo necesite.  Por ejemplo  el primer recuerdo que tengo de hacer esto fue en mi liceo cuando estaba en primero de liceo.

Era la clase de geografía y  todo transcurría normalmente, pero el adscripto francés menciono el nombre de una de mis compañeras.

  • Su casillero esta sin candado y si sigue así, le vamos a tirar todo lo que tiene a la basura – dijo

Y así después de lanzar esa noticia sin anestesia, simplemente se fue. Obviamente mi compañera empezó a llorar y fue a revisar su casillero. ¿Y saben que es lo peor? Su casillero si tenia candado, en ese momento si me empecé  a enojar. ¿Quién se pensaba que era?  Y todavía lo  que más me enojo recuerdo en ese momento fue que le hablo mal, si le hubiera hablado mejor capaz no me hubiera  enojado.  Y lo peor fue cuando volvió por un asunto que ahora no recuerdo miro  a mi compañera  que tenia lágrimas en sus ojos y como si nada siguió hablando con la profesora que de antemano  también le aviso que no era el casillero de mi compañera. El se estaba escudando que nunca dijo su nombre y eso si hizo que abriera la boca.

  • Pida perdón – dije primero tímidamente
  • ¿Cómo? –  me pregunto hasta el día de hoy no se si lo hizo para ver si repetía o en verdad no había entendido.
  • Mire a mi compañera y pida perdón, no tiene nada de malo equivocarse – dije con una seguridad que en ese momento desconocía que existía.

Pero  no me hizo caso y se fue,  y algunos compañeros  recuerdo que me dijeron “animal, ¿Cómo le vasa decir eso?.  Nunca me dijeron nada, el tema es que es más fuerte que yo. Si le hacen daño a alguien que quiero o veo una injusticia enseguida  salto sin medir las consecuencias, porque no puedo una injusticia. En tercero también salió ese “Superman” si lo llamamos de alguna manera, estaba haciendo un escrito de matemática  y yo al tener una discapacidad  tenía un límite  de más tiempo como por ejemplo 5 minutos. Pero lo que hizo fue algo que era demasiado,  las clases eran de 55 minutos pero ella  a la media hora le saco las hojas y dijo que no se preocuparan que si habían estudiado en media hora debían haberlo terminado sin problemas. Eso  era mentira, a muchos le faltaban ejercicios y  a mí me dijo que podía seguir hasta el final de la clase. Eso era injusto y en ese momento pare de teclear, una cosa  eran cinco minutos  otra muy distinta eran veinticinco. Me volvía  a  mi lugar, una vez mas mis compañeros  parecían no entender que estaba haciendo, pero en ese momento está totalmente convencido.

  • ¿Que hace Aboal? – me pregunta
  • Es muy fácil, todos lo hacen o yo no lo hago – dije
  • Usted es distinto – dijo
  • Si, 5 minutos sí. Ahora es injusto que yo pueda hacer algo con mucha más ventaja que el resto  – dije
  • Sabe que con esto se puede ir a examen ¿no? – me dice
  • Si, y ya lo tengo decidido.  Ahora es usted la que decide, sigue la clase o todos hacemos  el escrito el tiempo que falta   – dije

Seguimos la  clase, igualmente ese  escrito no conto por más que al parecer lo había pasado. Pero esto no significa solo proteger causas juntas también ayudar, siempre desde el liceo   o escuela prestando útiles o dando  pocos consejos.    También he ayudado gente que sentí que necesitaba para que sea un poquito más feliz. Nunca me voy a  olvidar el verano pasado (2016) yo estaba en Punta del   este, en el complejo de edificios donde ya  me quedo hace un par  de años había un lugar de juegos con tele, sillones, mesas de pool  y televisor donde soy amigo de los que cuidan y por supuesto de los  chicos que iban para ahí. Una de las tantas noches,  era la última noche de una chica   y a ella le gustaba un chico, y al chico también le gustaba,  ambos de 12 años más o menos. Hubo un momento que  desde lejos observaba un silencio punzante  y todas las miradas  eran para él,  era  como una presión para que el la encarara, en ese momento  me recordó a mí mismo, si me pasara  eso era obvio que me moría del cagazo seguramente yo salía corriendo hasta  no hace muy poco. Pero él cometió un error muy grave, ninguneó la  situación como si no le importara jugando al ping pong  eso hizo que la chica se fuera al borde de las lagrimas, se pueden imaginar a las amigas  como lobos salvajes queriendo devorar al chico.    Pero enseguida el encargado del lugar lo saco y lo mando al sillón porque ya se estaba ligando alguna que otra puteada. Minutos después voy afuera,  me encontré mirando las estrellas pensando  en que en el liceo o mismo la escuela  hubiera hecho casi lo mismo, y es que repito que  era un tema de cagazo.  El pibe salió con las chicas mirándolo desde adentro con un enojo que solo podía decir una letra y  ellas le iban a saltar a matarlo. Cuando iba a  irse para su apartamento, yo sentado.

  • ¿Estás bien?   – pregunte
  • Si, obvio Tomi, ¿Por qué no iba a estarlo? –  me dice como un  no me importa se tratar.
  • Bueno, si vos decís – dije

Se me acerca como con un aire desafiante,  como si fuera un escudo para no poder admitir lo que pasaba.

  • Y si, yo te digo que estoy  bien es porque es así – dije
  • Dale perfecto, solo no quiero que te arrepientas, te lo dice alguien que le apos, pero como quieras – dije

Me levante para irme yo al apartamento,  pero entonces  escucho su voz:

  • ¿Qué hago? – me pregunto
  • ¿Qué queres hacer vos? – le repregunte

Es como si con la mirada me había dicho, voy para allá.  Y subió las  escaleras rápido como si fuera una película  fue a buscarla.  Pero como toda película  tiene sus  obstáculos, y en ese sentido fue el guardia de seguridad que lo iba llevar a su edificio. En ese momento vi la mirada del  chico totalmente rendido y todo ese valor lo había juntado para nada, fue en ese momento que el Superman sin poderes decidió actuar. Me prepare para hablar.

  • Con que acá estás, increíble, no sabes lo preocupada que esta mama.  Se te da  toda la confianza y la cagas, increíble loco. Ya no se que decirte  – diciendo eso ni el chico  ni el guardia entendían nada.
  • No me mires así, ya cuando lleguemos a casa,  no te voy a defender, te lo avsio desde ya– dije

En ese momento aprovechando la envión de mi personaje, de otra de las tantas locuras que estaba cometiendo, fui hablar con el guarda de seguridad.

  • Discúlpelo, parece que mi hermano se olvido que debía venir a las 12 y media al apartamento   siendo la 1, igual deje que yo lo lleve. Desde ya gracias – dije

Como creyéndose mi cuento me dejo irme con el  chico, y me señalo el edificio que estaba la chica.   Desde ese momento me da un abrazo, me agradece y me dice que le mando un mensaje a ella  que lo está esperando.  Mientras  entra  a tener su primer gran charla, mientras  yo me voy a dormir a mi apartamiento con al alaegria  de haber ayudado. Al año siguiente (este verano que pasó)  me encontré con él y me dijo que  esa vez fue  como si fuera una despedida pero que gracias al ir     y decirle, hoy en día tenía una novia en su   liceo de Montevideo. Esa experiencia lo hzio tener un valor que el mismo no sabía que tenía.

  • Yo te dije, el que se anima a decir lo que siente se  destaca –  dije

Me sentí feliz,  el dejar felicidad o como  en este caso ayudando a que sean felices. Como me paso  en la  fiesta de la facultad el año pasado, que  estaba con Nacho un amigo de superación personal y una chica alemana que seguía a  un amigo de mi facultad que hacía ingeniería audiovisual. Yo lo quería ayudar, pero mi amigo Nacho decía que era un tema que  debían resolver ellos dos solos. Le di la razón, pero él ya sabía que no iba a poder contenerme.  En un momento le pedí hablara a solas  a mi amigo.

– Che,  necesito hablar con vos – le dije. El enseguida me asiente y esta vez hablo sin pelos en la lengua.

– La chica alemana  gusta de vos, y se nota de acá al polo norte. Así que dale anda y juégatela que se nota que te gusta    – dije

– Es que no se, viste  se vuelve en dos meses a Alemania – dijo

– No pienses en el futuro, el tema  es si vos queres con ella. Mira cuando dos personas quieren, lo demás no importa – dije. Ahora no puedo creer lo cursi que soné

– Si, me gusta. Pero… – iba decir mi amigo y Nacho interviene magistralmente: Mira te siguió por el boliche y se le nota en la mirada que al menos le interesas, no hay mas nada que decir así que  habla con ella y sácate la duda, el que no arriesga no gana – lo dijo en un estado tan zen como siempre lo dice que hasta el tipo dijo “bueno”.

Al final  de la fiesta los  veo a los besos y abrazos y me da una felicidad  que era indescriptible. Simplemente el deseo de ayudar sin recibir nada  a cambio es uno de los sentimientos más lindos que puede haber.

Porque esto es de las cosas que me hace feliz,  el saber que a tu alrededor  está un poco más feliz porque lo ayudaste. Ya sea  defendiendo a esa persona,  ayudando problemas amorosos,  dando algún consejo, de la forma que sea se puede ayudar   a  que el otro se sienta mejor, es algo que si me pregunta lo haría una y mil veces. Porque si tu alrededor esta feliz, vos indirectamente te vas a contagiar de esa felicidad. En fin, de eso se trata ser un Superman sin poderes.