ODIO la dinámica del Sector Público

No soporto cómo funcionan las interacciones sociales dentro de este marco en particular. El eje básico es que todo lo que digas y lo que hagas será usado en tu contra porque todos se enterarán. Es así, vos no podes decir nada sin que le llegue a todos los subsecretarios y Ministros. Vos decís, “Seguro que es porque la gente es chismosa”. No solamente. Hay gente que es contratada para escuchar conversaciones ajenas. O sea, le pagan para eso y reporta a las altas autoridades directamente. Y lo peor gana cuatro veces más que cualquiera de los que integramos la plebe. Unos siempre cuando está hablando con alguien tiene que andar mirando a ver si alguien más escucha. Pero no importa cuánto te esfuerces siempre alguien se entera. Y después viene el reto. Te encara tu jefe con la frase “me comentaron/ me llego el comentario que…”. Te llego el comentario… ¿Pero de quién? Y vos sabes quién: de ese hijo de puta que te sonríe y te saluda. Pero nunca te dicen quién. Siempre es bien impersonal la cosa.

Me llego el comentario que:

  • “Le dijiste algo desubicado a una de la chicas de administración.” “Pero ¿Cuando? Pero si me llevo re bien (piensa uno).” Y uno se pregunta: “pero ella o alguien se quejó, que raro igual que no me lo haya dicho personalmente.” Pasa que en este feudo de mierda nadie te dice las cosas directamente. Siempre van y te buchonean con tu jefe. Manga de forros hipócritas. Y por cierto odio a ese tal “Alguien” de mierda que escuchó (“alguien” siempre es “alguien”, la ventaja con llamarse “Alguien” es que no hay forma de ubicarte).
  • “Me llegaron comentarios que vas muy seguido a la oficina 211” “Eh si, de hecho trabajo en conjunto con ellos. De hecho, vos me pediste que trabajaras con ellos” (Replica uno) “Si, pero no vayas muy seguido que parece que no trabajaras” te dice el muy forro. ¿Pero queres que trabaje o que aparente que trabaje pedazo de pelotudo?
  • “Me llegaron comentarios de que te tiraste un pedo en la biblioteca” Y uno dice: “Bueno la verdad que no sé. No lo recuerdo. O sea puede ser, a uno le pasa pero la verdad no lo recuerdo y en todo caso, nunca hay nadie ahí” Y tu jefe insiste: “aparentemente le llego al subsecretario” Y uno responde desconcertado: “A bue, igual no entiendo como alguien se dio cuenta ¿Viste? Mis pedos son silenciosos normalmente, digo, para eso es que como comida macrobiótica: no hay peligro de intoxicación o sea, es como un brisa de verano. En fin, la verdad no lo sé, todo es posible pero ¿Quién te lo dijo?” Y ahí es donde te contestan con un tono seco: “Alguien”. La concha tuya, el día que me cruce a “alguien” lo cago a trompadas.

El sector público es el mundo de las apariencias: vos podes laburar 36 por día pero si justo te vieron fumando un pucho en los baños, hablando con la cocinera porque necesitas descansar sos oficialmente un pajero que se rasca el higo 48 horas diarias. Eso es otra cosa que me tiene las bolas por el piso (y bueno de tanto que se hinchan se van cayendo por el peso) y es que ES ESTUPIDO. Lo difícil es buscar el equilibrio porque si sos anti social lo que no decís es deducido y se empiezan a comentar cosas como: “Y es medio raro viste” “muy callado” “parece que anda en cosas raras” “está hace mil años pero nadie sabe qué hace” y así…¡Lo peor es que entre la semana pasada!

Y si uno quiere se híper sociable y feliz pasa lo siguiente:

Jefe: El subsecretario me dijo que lo dejes de acosar.

Yo: ¡¿Eh?! ¿Cuándo paso eso?

Jefe: Me dice que siempre lo estás siguiendo.

Y uno replica…

Yo: Me lo crucé dos veces en el pasillo que va desde mi oficina hasta las otras oficinas.

Jefe: él me dijo eso.

Yo: Pero solo le dije “Hola, ¿Que tal, ¿Cómo va tanto tiempo?”

El problema es que cunado a alguien le dan un puesto más o menos jerárquico se cree una estrella de Hollywood y no podes acercarte así nomas. Es una celebridad. Y no importa si lo conocías de antes, del futbol, de los asados, ya está, él es parte la elite y vos sos la plebe, él es señor feudal y vos el campesino.