Mi seductora sensación.

Un día me detuve a pensar ¿qué hubiera sido si yo fuese hombre? Y entonces reaccione en cuanto a lo que soy y pensé en que haría para enamorarme, cual sería mi seductora forma de impresionar a una mujer, como seducir sus encantos. Luego pensé en que tendría que ser diferente a mí, Soy tierna y cariñosa así que ella tendría que ser indomable una chica con mente abierta y atrevida entonces deduje que siendo mujer un hombre que me guste, en algo debe concuerdar conmigo, por lo menos un gusto en común y definitivamente algo semejante nos debe apasionar, en fin solo pensé en que me gustaría cuando un hombre me enamora y seria mi profunda forma de enamorar una mujer. Analizando respecto a ello me he preguntado si he sido feliz al lado de las personas a las que en algún momento dije te amo o si en verdad lo sentí, y llegue a la conclusión que he  limitado mi felicidad por esa absurda y siniestra palabra tan confusa como la espesa niebla rodeando el campo, tan amarga como el vino alicorado de la cena, esa palabra corta pero fuerte llamada celos, que es la perdición de muchos y la intriga de otros cuantos, postulo la infidelidad al voto inesperado de mi corazón en una apuesta por la felicidad que no he demostrado conocer. Y es preciso recordar que puedo no haber vivido o experimentado lo necesario, conocer el mundo no se debe limitar a los lugares que a tu alrededor se encuentran, abriré los ojos y miraré más allá de mi nariz, hay un mundo por explorar esperando ser encontrado por lo más apasionado de mi ser en el más íntimo de los momentos, una seductora imaginen atraviesa mi mirada y en un solo segundo me pregunto que sería si viviera ese lujurioso instante … extrañada siento un fuerte escalofrió recorrer mi piel imaginando lo inconcebible para mí.

Las dudas y la ansiedad se unen a un intolerable delirio de persecución sexual que genera en mí la más alta sensación de adrenalina, incinera mis sentidos y eleva mi autoestima…
La infidelidad y los celos no deberían ir amarrados a una relación, estas deben ser producto de los más íntimos secretos porque sin importar los que se haga a la persona a quien se amas es una sola y siempre será tuya.

Mi cama no podrá definir mis sentimientos, porque tu expresión y tu mirada se reservan como el aroma del más fino vino, para quien amas y por quien darías más que un placentero momento.
Puedo concluir diciendo que los tabús del alma los generan los pensamientos inconclusos y faltos de curiosidad, si no experimentas lo que no crees posible jamás sabrás y puede ser una realidad, solo quien sabe amar demuestra su placentero amor con libertad y su relación se verá forjada por la confianza de saber que a quien amas te ama de una manera poco suspicaz.

Posdata: la libertad libera el apasionado amor que hay en ti.