La verdad sobre el sexo

Por el emérito de la Facultad de Harvard Rizzo Cabernera. En Homenaje al Dr Rodolfi quien purga una larga sentencia en la cárcel de Batan y es ultrajado los 365 días del año (salvo bisiestos).

Garchar (coger/fornicar/follar) es una de las cosas más lindas del mundo (junto con comer y cagar). Un estudio en Harvard demostró que el 90% de las cosas que hacemos, las hacemos para poder garchar. Desde la construcción de las pirámides, hasta la llegada a la luna, el objetivo siempre es el mismo: garchar, ponerla, mojarla, follar…Y es algo natural, digo por un lado es un instinto…y por otro lado es un mandato: hoy en día la sociedad espera que lo hagamos.

Digo, vivimos en una sociedad que prácticamente nos estimula e incluso nos demanda que forniquemos a cuanta damisela podamos y especialmente a las que están más buenas. Es más, nos dicen que si no hacemos eso somos unos pelotudos… y como la mayoría estamos en esa situación, nos sentimos unos pelotudos. La típica es la de la propaganda la cerveza. Como odio las propagandas de cerveza:

En la propaganda aparece el típico flaco que se garcha a todas (es decir el chamuyero o seductor natural o bien entrenado). Es el estereotipo del porteño chamuyador (que todos desearían ser pero que la mayoría no son). Siempre vestido igual, con un poco de barba, con la sonrisa del “winer”. Como lo odio al hijo de puta. En fin, claro vemos esto y hacemos la asociación: si me pongo en pedo con esta birra, me transformo en Juan “el  chamuyador” (siempre se llaman Juan o Diego).

Y es verdad, en la vida real este tipo garcha mucho y no solo garcha mucho sino que se garcha a las minas más lindas. Y a las minas les encanta garcharselo (aunque en largo plazo se quejen de que es un chamuyero y que “todos los hombres” son iguales bla bla). No boluda, son todos iguales los chabones que vos te garchas y encima representan el 5% del universo masculino. O sea asumís que el 5% representa al 100%. Podría ser educado y decirte que eso se llama inducción y que de hecho David Hume refutó esta forma de razonamiento hace 300 años  pero, ¿Sabes qué? Prefiero decirte que sos una pelotuda que generaliza todo el tiempo y que ni siquiera sabe quién es David Hume porque cuando debiste haberlo aprendido estabas haciendo orgías con tipos 20 años mayor que vos totalmente borracha y falopiada mientras que tu viejo creía que estabas en casa de tu amiga Flopi estudiando. “Mi nena no hace esas cosas” “No sabes las cosas que me hace tu nena viejo pelotudo”.

En fin, sin entrar a discutir la ausencia de los padres hoy en día y la falta de moral de nuestra sociedad (que son un hecho a pesar que insistamos en negarlo), gracias a este tipo de propagandas, a la tinealización creciente y la invasión de la cultura pop yankee estamos todo el tiempo pesando en garchar minas que están buenísimas. Pero esas minas son enhebradas por un selecto grupo de pelotudos que por alguna razón representa a todo el género masculino.

¿Qué pasa con el resto de los hombres mortales? Por una lado tenemos un amplio espectro de flacos que, si bien pueden garchar, garchan lo que pueden (o más bien lo que ellos creen que pueden). “¿Y estaba buena?” “Y…estaba dable”. De vez en cuando se garchan algo decente y muy de vez en cuanto alguna mina que está realmente buena. Por supuesto, cuando ocurre esto, estos energúmenos lo atribuyen a la suerte. Casi con el mismo nivel de pedo mental que tenían los romanos y los griegos hace 3000 años que cada vez que pasaba algo que no entendían lo atribuían a los dioses del olimpo, estos salames se desligan de toda responsabilidad de controlar la realidad en la que viven. “No sabes la mina que me garché anoche, tuve un culo”. Y no te hagas el pelotudo, seguro que alguna vez dijiste algo así.

Después están lo que se conforman realmente con lo que les toca. O sea a diferencia del grupo anterior ni siquiera salen a buscar una buena concha (a un boliche por ejemplo) y si lo hacen lo hacen casi nunca. Estos patéticos personajes tienen aún más arraigadas la creencia de que tiene la mayoría de los hombres de que:

  • Hay que tener facha para estar con minas lindas.
  • La mina que te gusta no te va dar pelota así que agarrá lo que puedas.

Estas dos creencias limitantes, entre paréntesis pelotudas, no solo reducen tu chace de garchar, sino también de estar con la mina que realmente te gusta. Y en este caso realmente te quedas con lo que sobra, o sea con lo que ni usted ni yo nos gachariamos ni mamados. En cierta forma no culpo a estos individuos, están atrapados en su depresiva realidad inventada por ellos cuyas creencias funcionan como profecías que auto cumplen una y otra vez. Estos están en una situación más jodida que los de la primera categoría. Porque si salieran e irían a un boliche (un lugar diseñado para la procreación por el más idóneo de los científicos de Cambridge),  tal vez conseguirían algo más decente e incluso, si tuvieran “suerte”, alguna mina que realmente les guste tal vez les dé bola. Pero como no quieren ir a un boliche porque no les gusta esos antros de mierda debido a que

  • Creen que el boliche es único lugar donde podes conseguir minas.

Se conforman con lo que tienen. Aclaro que el boliche no es el único lugar para conseguir minas. Si no te gustan no vayas. Yo pienso que son una mierda pero tampoco creas que es el único lugar para conseguir minas porque eso es otra creencia pelotuda.

En conclusión: Si no sos de la categoría de los semidioses que pueden corromper con su chamuyo super poderoso a cualquier hembra que se crucen, lo más probable (si no tenes “suerte”) es que termines de novio con la primera mujer que te de bola y que (con suerte), más o menos te guste. Digo, estar solo es una mierda. Y en cierta forma las mujeres hacen lo mismo, porque tampoco les gusta estar solas. Por eso, al final tenemos muchas parejas que viven una vida de callada desesperación. Con esto no quiero decir que muchas parejas que se formaron así no sean son felices, pero muchas más viven una vida de mierda ¿A quién no le paso de cogerse una mina con novio? Eso pasa todo el tiempo. Y es normal, digo si yo fuese mina y no encontrara a alguien con quien estar que valga la pena, antes de seguir garchandome cuanto flaco me cruce, prefiero estar con alguien hasta que consiga algo mejor. Ojo eso no quiere decir que no siga en modo frenesí sexual. Sobre todo las pendejas. A cierta edad las hormonas mandan. Ya a partir de los 25 se calman un poco pero el tema de “estar de novia” para no estar sola es una regla más que una excepción. Si ya escucho:

“Ay nene sos un boludo, yo cuando me pongo de novia es en serio y a mi novio nunca lo cagé” Puede ser que vos seas la excepción… pero para ¿No eras vos la que estaba con los dos nigerianos en la combi la otra noche?

Los hombres también nos ponemos de novio para no estar solos. Nada te baja la autoestima más que estar solo sin haberlo elegido. Ojo si tuviéramos la oportunidad nos cogeríamos cuanta mina podamos pero si ese fuese el caso no estaríamos con este bagre en primer lugar… pero la quiero (o de eso me convenzo). Si somos unos hijos de puta pero las minas también.

BASTA, nadie es un hijo de puta ni las minas por cogerse cuanto flaco pueden ni los flacos por cogerse  lo que pueden. Acá el problema son las creencias que tenemos que por supuesto determinan la realidad en la que vivimos.