La jaula de leones.

“Te beso el pretexto, voy lento, salimos ilesos, me espero y regreso, te advierto despierto, te quiero y te temo” – Te quiero y te temo – Alejandro Sanz   

“Y tengo miedo a equivocarme, a sufrir, ser lastimado” Miedo a equivocarme – Las pastillas del abuelo.

Una de las tantas noches que tuve en mi primer año de animación, estaba caminando para mi casa ya que había terminado la reunión, mientras camino trato de elegir la puerta para irme. Hay veces que creo que para ampliar la cabeza hay que buscar otros caminos, en verdad en ese momento estaba  leyendo “Ágilmente” de  Estanislao Bachrach, un libro que  está bastante bueno y como una idea para ampliar la creatividad de una persona hay que caminar por otros caminos para la casa de uno por ejemplo y así tener mejores ideas. Es en ese entonces que en vez de usar la puerta de atrás del club uso la puerta de la entrada que todo el mundo conoce porque hay puertas giratorias. A punto de irme veo a una chica rubia, de ojos verdes llorando o mejor dicho con todas sus fuerzas aguantarse para no hacerlo en unos sillones azules que hay. ¿Cómo lo sé?  Cuando la vi a los ojos  caminando tuve el presentimiento de que ella no estaba bien como si estuviera temblando de tristeza y en ese momento mi interior estaba discutiendo por un lado podía irme, volver a mi casa y que otra persona se ocupe o podía ir a ver que le   pasaba, después si ella no quería contarme, ya era un tema de ella. En ese momento decidí la primera opción pero cuando cruce la puerta giratoria  me di cuenta de que hubo una cosa que no había pensado, al conocerme sabía que toda la noche mi mente se iría a ver que le pasaba y que tal vez podía haberla ayudado con tan solo escucharla. Es entonces  que entro nuevamente al club y veo que ella sigue sentada en los sillones.  Es entonces que me animo y me le acerco para saber de una vez que le pasa.

  • Disculpa, ¿Te pasa algo? – pregunte
  • No, nada – me dice
  • Ah, bueno, discúlpame me debió haber parecido a mí – dije

Ya esta, ya había tratado y no quería hablar. Podía irme  tranquilo,  cuando uno insiste las cosas pueden resultar muy mal y es por eso que me día vuelta para irme y cuándo camine dos pasos para esta vez sí emprender la retirada pero entonces escucho una voz.

  • ¿Por qué pensaste que estoy mal? – me pregunta tímidamente, al menos eso me oía en su voz.

En ese momento me di cuenta que quería hablar solo necesitaba un tiempo para ver si era confiable.

  • No sé si sabias pero los ojos dicen mucho, y tus ojos me dicen estoy mal, ¿Qué te pasa? – pregunto
  • No es fácil de decirlo – me dijo

Entonces  es cuando pude presentir lo que pasaba, era eso o algo mas grave. Y créanme estaba deseando con todas mis fuerzas que no sea nada grave.  Tome  aire para sentarme en el otro lado del sillón y  entre todas las opciones, trate de adivinar una de las causas más comunes.

  • Es un chico ¿no? – pregunte
  • ¿Cómo sabes? – pregunto
  • Porque tarde o temprano a todos nos pasa que haya alguien que nos mueva el piso – dije
  • Es que no se si lo conoces, viste que es muy chico todo – me dice con miedo
  • Mira, hagamos algo por más que lo conozca, no voy a decir nada – dije
  • ¿Decís? – pregunta
  • Obvio, tómalo un psicólogo gratis – dije

En ese momento lanzo como una sonrisa, como sin saber que decir o hasta con duda de si contarme o no.

  • Mira te prometo como mucho decir lo que pienso, y puede sonar a consejo pero vos sos libre de querer hacer lo vos que quieras,  por ejemplo puede ser  el pibe mas santo del mundo pero vos si queres mandarlo a la mierda, mándalo – dije
  • No es un santo igual – me dice
  • No creo que sea tan malo – dije
  • No sabes, es un estúpido, no lo  entiendo – dijo un poquito más enojada y con la voz un poco más alta
  • Antes de empezar con las puteadas al pibe ya que estamos acá, contame que pasa – dijo
  • Es un estúpido, es un compañero de clase y hay momentos que hablamos y parece que va pasar lo que ya se siente que tiene que pasar porque se nota, todo el mundo lo nota, es en ese momento que se hace el orgulloso o anda saber que pasa, clava visto en Whatsap o inventa excusas para  no verme o hablarme, mira – dice y me muestra la conversación.

Y leyendo una y otra vez, solo se me ocurre decir algo,  que por cierto es lo único que me sale en el momento.  Mi mente solo decía “Jaula de leones”  pero eso es un concepto para mi mismo porque yo lo invente (sí, me siento muy importante)  pero obviamente ella no lo sabe y creo que es mejor explicarlo

  • Mira, te voy a contar una historia que te va a  ayudar   – dije
  • ¿Qué tiene que ver conmigo? – me pregunta
  • Vos confía en mí, digo me paso algo parecido. Además no cuento seguido esta historia y no todos la saben, así que sentite afortunada – dije

Tomo aire ya que no es una historia fácil, pero a veces una historia personal hace que la gente se abra más y comprenda mejor  las cosas. Yo creo que esta chica necesita esta historia.

  • Cuando tenía trece estaba primero en mi liceo, y había una chica totalmente distinta a todo lo que había visto hasta ese momento, era totalmente sociable, se hacía notar de una buena manera es decir era una de las primeras personas que mirabas,  era totalmente directa, es más lo que pensaba la gente de ella no le importaba, iba  y hacia lo que tenia ganas,  si se enojaba con vos mejor no vayas  a enfrentarte porque con solo la mirada daba miedo. Sabia realmente lo  que quería, y defendía lo que era justo. Era muy sociable,   hablaba  con todos, sin importar absolutamente nada.    Tenía  esas  locuras que vos no podías creer  con lo que te salía,  por ejemplo el tercer día de clase ella dijo que no quería hacer gimnasia porque se sentía mal,  y estábamos a la salida teníamos que cruzar una plaza para ir a la parada y yo le dije que se había hecho la enferma. Ella  me habla como si nos hubiéramos conocido de toda la vida y me dijo que te apuesto que puedo hacer un paro de mano sin problemas, como un incrédulo dije que si      y mi sorpresa fue que lo hizo para  después  seguir caminando como si nada pasara mientras todos en la plaza quedaron impresionados,  era como alguien que podía hacer lo que quería. Ese día me encanto, me dejo pasmado, me mato y todo ese año me gusto bastante, es más empecé a escuchar La Bersuit por ella. – dije
  • Bueno ya entendí, te  gustaba, ¿hiciste algo? – pregunto
  • Ese es el tema, no  hice nada y chances para saber si sentía lo mismo que yo tuve, hubo un momento que se lo iba decir, todo de la a hasta la z, pero la noche anterior soñé como que éramos unos niños  y ella se iba porque se aburría.  Y ahí no dije nada,  ¿entendes lo que quiero decir?  – Pregunte

Ella niega con la  cabeza, como que no ve la relación con su historia con la mía, y   lo entiendo, ella tendrá unos 15 o 17 años aproximadamente  y aun me mira para entender.

  • Tanto yo como tu chico nos gano el miedo, preferimos meternos en una jaula de leones hambrientos y pelear contra ellos a decirle a la chica lo que realmente sentimos. Porque ese pibe lo esconderá con el orgullo, clavándote  el visto, escapándose pero  tiene miedo. Al menos yo lo veo así – dije
  • ¿A que le tiene miedo? – pregunto
  • Al no, le tiene un cagazo al no, y por eso se hace el orgulloso y no contesta,  el estar cerca y ver que tiene que ver si es si o no,  dar ese paso lo aterra y  por eso hace estas boludeces, te digo que yo lo hice,  el hacerme el orgulloso, el no me hablas así que no te hablo, el no dar  ese paso– dije
  • ¿Y qué paso? Digo con tu chica – dijo interesada  al parecer ya le había llegado la historia al haberla entendido.
  • Nada, a ver ella me enseño mucho como valerme por mi mismo. La lección la aprendí un poco más grande.
  • O sea como que hice algo malo y eso hace que tenga miedo – dijo
  • No, nada que ver. Si siente miedo por vos, que no digo que sea bueno ya que para mi ambos se quieren pero te digo algo quiere decir que le importas, digo  también miremos lo positivo también – dije con una sonrisa
  • Bueno, o que ustedes los hombres son estúpidos – dijo casi riendo

Sinceramente  en ese momento me fue imposible  contener la risa,   porque pude ver  que ella ya estaba mucho mejor  y además ya me había ganado al menos un poco su confianza.

  • Bueno para un poco, tampoco nos metas en la misma bolsa a todos. Por mi parte yo desde hace un tiempo ya no elijo la jaula de leones o  tener miedo como lo quieras decir, casi nunca, pero hay veces que me sigo escapando hasta ahí, digo no soy perfecto  y es algo en lo que tengo que trabajar pero bueno lo que quiero decirte es que podes enojarte y mandarlo a la mierda  que estas en todo tu derecho.  Solo te pido que lo entiendas  – dije

Rio, se le notaba con un mejor humor, negó  con la cabeza. Yo me levanto convertir lágrimas en  risas, lo hago bastante bien y  también me hace realmente bien.

  • Gracias, pero ¿Qué hago para que supere ese miedo?
  • Ese miedo créeme que se tiene que pasar solo, yo lo aprendí así o mejor dicho sigo aprendiendo así.  Eso sí, de todo corazón espero que supere ese miedo  con vos. Igual siempre prensa en positivo, por lo menos aprendiste  sobre la jaula de leones, y en mi caso con la que me gustaba  aprendí muchas cosas  y además me quedo  una gran banda  la Bersuit    – dije

Me golpeo suavemente el brazo,  pero ya vi  que ya no había nada de qué hablar.

  • Me voy, pero espero volver a verte y si de esas casualidades no te veo más, esperie que tanto el supere el miedo, como que vos seas feliz- dije
  • Gracias – dijo, se levantó y  me abrazó, yo al principio me sorprendí pero al instante  entendí cuándo uno cuenta cosas  tan profundas  empieza  a empatizar o encariñarse con las personas por más que hayan pasado solo veinte minutos.

Salí esta vez definitivamente del club se había hecho tarde, mientras caminaba como otras veces  el camino de mi casa, y  me puse a reflexionar solo si las mujeres saben de este miedo de los hombres porque a muchos nos pasa, solo  que cada uno tiene distintas maneras de verlo o  no puede demostrarlo, por ese miedo al no.  También hay hombres que directamente no tienen ese miedo, como digo hay de todo. Pero según mi experiencia hay una gran parte de que si, de que prefiere pelear con esos leones. Si alguna mujer está leyendo esto solo le pido espere o le dé una señal muy evidente o si quieren encárenlo. Bueno, lo dejo a su criterio. Pero lo que no se puede negar es qué él en algún momento de su vida debe dar el paso  y no hay un tema de machismo, es un tema de que el mismo supere sus miedos  (como toda persona en mi opinión debería hacerlo).  Y si sos  hombre y  te pasa  esto, te lo digo por experiencia el sí o el  no es mejor que no se, quedarte con la duda o que hubiera pasado es algo que no se lo deseo a nadie. Hablando de la chica nunca más supe como termino su historia, solo espero que como yo ese chico  elija no meterse nunca o casi  nunca a la jaula de leones.