Invertir en un país bananero

 

Analizar la estructura productiva de un país nos  ayuda a predecir su errático comportamiento. Si podemos intuir su comportamientos podemos averiguar fácilmente quienes son los dueños del país. Esto es clave para saber predecir la evolución de la economía y saber dónde están los nichos en los que podemos invertir.

Empecemos por lo básico: las variables económicas. Sí, todos los manuales de inversión nos hablan de las variables fundamentales de la economía. Las bolsas del mundo siempre esperan que revelen esos datos. Y una vez que se dan a conocer…

Las ovejitas siempre hacen lo mismo. El punto es ver que hacen estas últimas y hacer exactamente lo opuesto. En la vida, los negocios y otras frutillas, la clave es hacer lo opuesto de lo que hacen la “gilada”. O sea la mayoría de las personas. Entender cómo opera la mayoría los consumidores, de los inversionistas, de los hombres es una la verdadera variable maestra.

Pero primero analicemos algunas variables básicas que hay que tener en cuenta.

¿Estamos hablando de un país industrializado o un país bananero?

Normalmente lo que caracteriza a los países industrializados es que exportan productos con mayor valor de los que importan. En general exportan productos industriales e importan materias primas. Eso les da bastantes ventajas a la hora de garantizar su estabilidad económica. Sobre todo se ahorran las archi conocidas crisis de la balanza comercial. Y, en caso de tenerlas, pueden pedirle plata al mercado emitiendo deuda en forma de bonos o “mangeádole” a algún organismo internacional que seguro les va a prestar plata porque son países “serios”. Además normalmente ellos controlan a los organismos internacionales así que…Digo, si a usted le preguntan si se prestaría plata a usted mismo ¿Que respondería? “Si, por supuesto soy el tipo más serio que conozco”.

Mejor apostale a “Bananolandia”…

El problema con los países “serios” es que son aburridos. Su estabilidad garantiza que habrá pocas oportunidades de hacer buenos negocios.

En general una mayor inestabilidad (riesgo) garantiza mayor rentabilidad. Por eso es que los fondos de inversión a nivel mundial (o capitales golondrina) suelen ir a los países bananeros a buscar jugosas ganancias. Eso sí, al menor signo de problemas salen corriendo (o volando). Y por supuesto, después se quejan de que ese país es “inestable”, “poco serio”, “peligroso”, etc…Pero me consta que fueron en primer lugar, las muy putas, y abrieron las piernas de una. Y ni siquiera les compró un trago. Después se quejan de que el “paisucho” bananero no quería nada serio y que son todos iguales… ¡No! “México no es argentina, México no es argentina” Decía cierto ministro de Economía cordobés y al final resultó que no era lo mismo…era peor.

Pero igual insisto, en esos países donde todo explota cada cuanto es donde más plata uno puede sacar. El motivo es simple: la economía no cae un 2% de un año a otro como en un país como “la gente”. Acá, literalmente, todo se va a la mierda de un día para el otro. Puede haber abruptas caídas del producto bruto, de las variables financieras, del precio de la banana…de todo. Y acá es donde aparece la oportunidad. Si usted apostó a que todo iba a volar en pedazos y, efectivamente, todo se fue por el caño (y encima de forma colosal), usted se volverá asquerosamente rico. Si, usted puede apostar que un país se va ir al demonio y cuanto peor le vaya mejor para usted. Es como si usted apostara a que un equipo de fútbol va a perder y, encima, cuanto más goles le metan más dinero ganará. Y lo mejor es que estos países suelen meter goles en contra muy seguido (los cuales, por cierto, valen doble).

En los países de “gente bien” esto ocurre una vez cada muerte de Obispo, como la crisis financiera del 2008. En cambio en “bananolandia” ocurre muy seguido. No tiene que esperar mil años para que haya una oportunidad para forrarse de guita a costa de la miseria general. Acá las muertes de Obispos y de Papas ocurren a una tasa cercana a la edad media donde tenían lugar las tristemente célebres orgías papales.

Claro que, a la hora de invertir, no sea un idiota como los fondos de capital. Sepa analizar el momento y ver la situación. Consulte a los actores claves. Pregúnteles cuando piensan hacer el próximo golpe de estado o de mercado. Haga “inside trading”.  Si, ya sé que es ilegal pero los que realmente triunfan en el mercado bursátil lo hacen todo el tiempo. Por supuesto, hay que hacerlo bien para que no te descubran o por lo menos para que exista una duda razonable de si lo hiciste o no. Es lo mismo que cogerte una pendeja de 17 años. Sí, es ilegal pero, aun si te descubren, usted puede decirle al juez: “Señoría no sabía que era menor de edad…mirelá parece de 22…Además no me diga que usted no le daría…”.

Encima, lo bueno de los países descartables es que es muy fácil tener información de adentro de las empresas y del gobierno e, incluso si te atrapan, terminás pagando una multa mucho menor a la ganancia que hiciste. Así hizo el padre de Mauricio Macri, Franco, durante los años 90.

Normalmente estos países están controlados por una élite de familias bien acaudaladas cuyo nombre y apellido es fácil de obtener. Y, adicionalmente, cuyos círculos sociales (no siempre de fácil acceso) son de público conocimiento. Así que ya sabe dónde ir a preguntar y donde hacer su nuevos mejores “amigos”.

Entendiendo a los países bananeros…

A la hora de entender la estructura productiva y económica de un país subdesarrollado (o en vías de desarrollo si queremos ser políticamente correctos), conviene usar un enfoque heterodoxo (o sea opuesto al de la economía tradicional). Esto no lo digo porque yo sea un zurdo roñoso. Para su información, sepa que me baño todos los días, me afeito dos veces al día, me depilo las extremidades y las “partes”, pago por meretrices que cotizan en dólares y voy a excomulgar mis pecados todos los domingos a la iglesia a la que doné cuantiosas cantidades de dinero para que le pusieran mi nombre a la capilla.

Ahora bien, hablando en serio, la teoría tradicional está hecha para justificar políticas que benefician a un grupo selecto de personas (normalmente a las élites que ponen a los políticos de turno) y a ciertos países (los “serios”). Por lo que si usted sabe que un político pone a un ministro de economía “del palo” sepa que va aplicar esa teoría. De esta forma, por lo menos estudiar la teoría tradicional o del “mainstream” le servirá para saber con qué tipo de políticas le van a salir. Ahora bien, para entender las consecuencias de las políticas que se implementan (sean de un lado o del otro), necesitamos, si, un enfoque más científico (o por lo menos más serio). Téngalo en cuenta a la hora de invertir en el mercado financiero o si piensa poner una empresa. Bueno, si es lo último mejor hable con un empresario porque los economistas no saben un carajo.

Si usted está buscando trabajo como economista ni siquiera mencione a la heterodoxia. Se morirá de hambre y estará condenado a enseñar en las universidades públicas. Ningún organismo le dará una consultoría en su puta vida y siempre lo tratarán de zurdo sucio, comunista, marxista, puto, etc…Aunque haya militado en el Nacional Socialismo o el partido Republicano y sea más cristiano que Cristiano Ronaldo.

O sea si usted realmente sabe que efectivamente la teoría económica que se enseña en la mayoría de las universidades del mundo es una chantada quédeselo para usted mismo. Use el enfoque heterodoxo cuando tenga que invertir y listo. El resto del tiempo prostitúyase y defienda la idea que la pendiente de demanda es negativa, que la de oferta es positiva, que existe algo llamado punto equilibrio y  cuando su novia dice que esta “todo bien” y que no está enojada esto es efectivamente así.

Ahora bien, si usted es de esos economistas que cree todas esas pelotudeces que acabé de mencionar, puedo estar seguro de un par de cosas: que usted enseña en las universidades más caras del mundo (y, por lo tanto, más prestigiosas), que usted tiene un puesto en algún organismo internacional o institución financiera nacional muy importante teniendo a su disponibilidad dos pasantes de la carrera de economía de 20 años de edad con mucha angustia oral y, por último, que le pagan como mínimo 5000 dólares por escribir papers econométricos que hasta un mono borracho puede  escribir en menos de diez minutos.

También asumo con bases estadísticas sólidas que su novia u esposa se está enfiestando a varios pigmeos nigerianos mientras usted lee este artículo…Pero no se preocupe, ella luego también excomulgará sus pecados el domingo…Y vivirán felices para siempre enfiestándose pendejas de 20 años que estudian economía y pigmeos nigerianos respectivamente.

Si es así, bien por usted. Eso si no se dedique a trabajar como empresario porque podría irle muy mal. Como inversor podría irle bien porque seguramente adoptará una estrategia diversificada de largo plazo pero bueno, esa es otra historia.

Invertir en un país bananero.

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