Inteligencia Artificial: la gran inversión financiera

La Inteligencia Artificial (o AI como les gusta decirle a los Nardos del IT) ya no es ciencia ficción. Llegó para quedarse y cada día juega un rol más decisivo en el análisis de la información.

Una empresa muy prestigiosa llamada Kensho, que se dedica al AI, juntó plata como pudo hasta llegar a los 50 millones de dólares a principios de marzo de este año.

Los que ayudaron en la juntada de guita fueron entre otros los sospechosos de siempre y fieles servidores del príncipe de las tinieblas: JP Morgan, BAML, Goldman, Morgan Stanley y Wells Fargo.

Claramente los dueños del mundo quieren controlar la inteligencia artificial y están desesperados por comprar cualquier promesa de ésta. Si compran muchas empresas y proyectos del tema es muy probable que, por la ley de los grandes números, una les salga bien. Lo que da miedo.

Recordemos que fueron estas empresas las que las que ocasionaron la crisis financiera mundial del año 2008 para hacer más mosca de la que ya tenían.

Para los que no saben del tema, la idea es usar esta tecnología para remplazar al ejército de monos analistas de finanzas cuantitativas que trabajan para estas empresas. Y a los otros analistas también. Estos últimos son realmente insoportables y encima cada vez piden más salarios en forma de bonos los muy hijos de puta.

Al final el único trabajo que va quedar es el de los vendedores de productos de inversión y el de los programadores. La venta seguirá siendo una profesión rentable porque ninguna maquina podrá llegar a ser tan hija de puta. Ni skynet ni la matrix son tan garcas como un vendedor de productos de inversión (o asistente comercial como les gusta que los llamen).

Y con respecto a los programadores y si, ser Neo es la profesión del futuro ¿Por qué creés que en las universidades de elite de todos los países del mundo le enseñan programación avanzada a todos los alumnos sin importar la carrera?

No importa si estudian literatura o floricultura, igual la enseñan. Los ricos no son estúpidos. Por eso tienen más valor de supervivencia y reproducción para una mujer atractiva. Deben asegurar la supervivencia de su prole y la pureza de sus genes para poder inmortalizarse.

En realidad tarde temprano estas dos profesiones también vas a ser remplazadas por la AI pero esto va a tardar un poco más.

Creo que la profesión que van a seguir dando réditos por mucho tiempo va a ser la más vieja: la prostitución. El día que una maquina me pueda hacer una felatio mejor que una gorda petera va a ser el día que la humanidad se extinga y sea conectada a la matrix.

Pero hasta que ese día llegue podremos sobrevivir soplando tubos tranquilamente.

En fin, tecnológicamente hablando, la primera empresa que desarrolle una AI que entienda el mercado se va a forrar de money de forma absurda. Así que atentos a las empresas de AI y a las que están financiando sus proyectos y comprando y patentando compulsivamente cada algoritmo producido.

Inteligencia artificial aplicada a inversiones ¿El fin de los analistas?

Cuando a Enlgland le agarró aquel célebre ataque de histeria y votó por rajar de la unión Europea hundiendo a la libra a los niveles de la autoestima de una pendeja que pone sus fotos en pelotas en Instagram, alguien se benefició mucho.

Los traders con acceso a  la plataforma de Inteligencia Artificial Kensho tenían una ventaja. Con unos cuantos golpes al teclado los traders examinaron una base de datos ajustada por un algoritmo de AI y descubrieron en segundos que un voto populista tipo el del Brexit históricamente siempre había llevado a una caída del valor de la moneda en el largo plazo (sin importar eventuales recuperaciones del corto plazo).

Y eso fue lo que efectivamente sucedió en los meses siguientes: la libra tocó su punto más bajo en tres décadas. Y no solo eso, pese a recuperaciones de corto plazo la tendencia fue descendente. Fue uno de los trades más épicos desde que George Soros decidió hacer cagar para adentro al Banco de Londres en 1992.

Hoy en día si querés treadear hay dos palabras de moda: AI y Big Data. Ahora sabes porque.

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