Ida y vuelta  mata.

“Cuando se trata de sentimientos no hay nada como ser directo” – Querido Tommy – Tommy Torres”

“Hay amores de papel que te enferman sin querer  y te envuelven en tus días. Y hay amores que hacen bien, que te ayudan acrecer y te muestran la salida” A veces – Diego Torres

Es increíble como cuando uno se deja llevar por las cosas que pasan en el momento pueden dejarte historias para contar o recordar, el simplemente escuchar  y decir lo que uno piensa a veces uno no se puede imaginar el bien que le puede  a hacer a otra persona. Esta  historia que quiero contar se remonta  hace 2 años (2016).  Ese día el club había hecho una fiesta de la nostalgia poco antes del 24 para la gente mayor socia, sino me equivoco duro de  cinco de la tarde a  siete  y media de la tarde más o menos.   Muchos animadores fuimos a  ayudar a esa fiesta y a decir verdad se paso bastante bien (por más que mis conocimientos de temas de música viejos era el YMCA y poco más), después de que  terminara la fiesta algunos animadores se fueron a sus casas y otros fuimos a guardar unas pocas cosas en el lugar donde se guardan los materiales de animación  pero al ver el desorden del lugar, me convencieron  de ayudar a limpiar, admito que fue  una decisión  fue  más que acertada porque habían cosas que no servían, por ejemplo unas pilas del  2003  más que vencidas. En fin entre cinco o seis animadores limpiamos  en unas dos horas y por más que faltara un poco en detalles creo que mi trabajo ya estaba hecho además de que todos nos  teníamos que ir. Cuando nos vamos cada uno por su lado de repente de mi boca sale una frase que se correspondía con mi pensamiento:

  • Después de tantas buenas acciones en el día de hoy me merezco un Burger

Así es, después de una tarde llena de buenas acciones (fiesta y limpieza), yo  solo pensaba  en comida.   Una vez que llegue al Burger  que habia  en el WTC  ( World trade Center) pedí mi combo habitual doble hamburguesa con panceta  y me senté en la mesa, ya estaba  todo pronto para empezar a comer cuando escucho accidentalmente  la conversación de la mesa de  enfrente (bueno tal vez no tan accidentalmente porque soy medio chusma pero en mi defensa hablaban alto). Eran tres chicos de unos 16  o 18 años más o menos, los tres tenían camperas Adidas solo que cada uno de ellos las tenia de distinto color que eran azul (de Chelsea), rojo (de River) y verde.

  • Pueden creer que ella estaba en una cita con este flaco y me manda una foto del combo que está comiendo con él – decía el de  la campera de Chelsea
  • No otra vez, ya es la quinta vez  que lo repetís loco. Dejarme de romper los huevos – dijo el de campera verde
  • Sos tan boludo como siempre loco, no cambias mas – dijo el de campera de River
  • No, ya está, si no me importa – contesto el de campera azul

En ese momento mientras comía mi hamburguesa y el  escuchar ese “no me importa”, me hizo sonreír y negar con la cabeza. Cuando el de campera azul lo voy llamar Beto (nunca supe su nombre), al  ver que  hablaban de cualquier cosa menos del tema que él quería hablar por quinta vez se da media vuelta para cambiar de mesa con su bandeja, esa actitud que recuerdo a veces del comedor del liceo  cuando uno se peleaba con otro  o estaba molesto y se cambiaba de mesa. Pero como estaba de espalda a mi mesa al sentarse vio que estaba yo. Y ese  momento un poco  incomodo, porque no sabía qué hacer, a decir verdad preferí hacerme el pelotudo  aunque en verdad creía que  la vida,  destino o como  lo quieran  llamar quería que hablara con él.

  • Perdóname flaco, no te vi – me
  • No, pasa nada – dije
  • No, en serio, perdona, es que estos dos amigos que tengo están mas insoportables que nunca. Pero ya te dejo comer tranquilo   – dijo insistente
  • Ah no, ¿nosotros insoportables?= – dijeron casi al unísono
  • Tranquilo, te repito, todo bien – dije una vez mas

 

Se paró  de mi  mesa para irse y fue ahí donde pensé  que hacer,  no creía que tuviera que meterme  ya que no es mi tema  pero  los dos  amigos lo harían un lado o lo molestarían capaz un poco por acabar de decirles insoportables y hacer vergüenza frente a un extraño. Es ahí cuando  pienso que puede pasar  si le digo lo que pienso,  digo como mucho le importara un carajo yéndose igualmente de la mesa y si le importa, lo puedo ayudar. Tomo aire y después de conocerme que si fuera por mí ayudaría absolutamente a  todo el que pudiera. Es decir, una vez más ser ese Superman sin poderes.

 

  • Vos sabes que ella  te importa ¿no? – dije

Los otros dos amigos se miraron como sorprendidos como si nunca  le hubieran dicho  esto más preocupados por sacarlo del pozo sentimental como sea en vez de escucharlo y  porque si le repitió cinco veces la historia a sus amigos es que se notaba que no estaba conforme con lo que se que  le hubieran dicho.  Beto   que ya estaba parado yéndose de mi mesa  y se vuelve a sentar nuevamente  para quedara frente a frente en la mesa.

  • No me importa en lo más mínimo. – dijo orgulloso
  • Claro, y es por eso que tus amigos te dijeron que ya va la quinta vez que lo mencionas y al parecer – dije
  • Ojo, que se viene la sexta – dijo el  de la campera de River con una sonrisa.

Roberto giro la cabeza para mirarlo, imagino que con una mirada de “cállate o te mato” y me miro de vuelta.

  • Es que vos no sabes, ella a en este momento estando en una cita con otro me manda una foto del combo que está comiendo con el. Mostrándome lo bien que la está pasando en su cita,  ¿Eso te parece bien? – justificándose
  • No, no sé qué decirte, pero lo que puedo ver eso no te hace bien – dije
  • Si, mira. Este tira y afloje me está matando.  La verdad no sé si alguien me pueda decir algo que me deje de pensar en esto – dijo

Es ahí donde asocie al tire y afloje como el ida y vuelta que muchas    veces nos mpasa en una relacín o antes de una relación (chamuyo) que a veces lastima.

  • Mira, te pueden decir muchas cosas. Lo que si te puedo decir es que yo lo  viví y déjame decirte que no está nada bueno – dije
  • Ah mira, ¿y por qué? – pregunto. Sentía como si fuera una prueba  por si lo estaba inventando.
  • Porque duele, duele ser algo pero a la vez no sos nada, duele porque te estancas y no podes avanzar. Duele porque uno en este tipo de relaciones, se queda y la  persona que se queda se rompe – dije
  • Mira, pero eso a mi no me  pasa,  te repito,  ella  no me importa – dijo

Sinceramente ahí si me rompió la paciencia por no decir las pelotas, era como dos pasos adelante y uno atrás.  Entonces como si fuera revulsivo le fui muy directo.

  • Claro, y por eso de todos los lugares para comer con amigos elegiste un Burger King, elegiste contárselo a tus amigos cinco veces, no una, cinco. Yo te entiendo yo sé  lo que estas viviendo, es  por ejemplo esperar un mensaje  de cumpleaños de esa chica  y que no te envíe ni señales ni de humo, o te tira algo de onda en clase cuando siente que te alejas, algo de interés como un mensaje si la podes ayudar con algo  y de repente vos vas para que otra vez te mande a volar. Después empieza el el orgullo  como no te habla vos tampoco le   hablas, como ella hoy está saliendo con su  chico o lo que sea entonces vos salís con tus amigos para no  estar en tu casa pensando en eso –  dijo

Roberto se queda realmente callado como si lo hubiera dejando en un jaque que necesitaba hace tiempo.

  • Perdóname, sé que soy el menos indicado ya que ni me conoces, sé que no debo meterme  pero en este momento  veo que estas  punto de romperte y no esta bueno  – dije
  • No entiendo – Dijo  como si estuviera cascoteado  con lo que le acabo de decir
  •  Eso. Te rompes. Porque uno avanza y cuando no va hacia el lado que queres que pasen las cosas, interiormente te explota todo, es como si en todo tu interior explotara una bomba y te hiciera mierda. En mi caso hace tres años  una foto en Facebook ya me dio para que me explotara todo, te digo que no está bueno. Porque sos el te quedas mientras ella avanza con alguien más y te das cuenta que vos pudiste ir avanzando por alguien más pero  había algo en vos que pensaba que no  esta todo terminado y ella va recapacitar, pero no lo hace y te repto, eso duele- dije

Beto  estaba como aturdido   veía como su boca quería articular palabras pero no podía

  • Déjame  preguntarte, ¿Qué consejo buscas que alguien te diga? – pregunte
  • Y no se, que la llame. Que me vea o terminar de esto de una vez. Que estas miradas cada vez que la veo  o esos mensajes que me manda se terminen o sino que pase pase algo  – dijo Beto  con dudas
  • ¿Y sabes qué pasa? Cuando te quedas en esas miradas de tensión, de atracción o como lo quieras llamar se  vuelve en miradas de lastima y  sonrisas forzadas, no sabes cómo duele toda esa mierda – dije

Me doy cuenta que termine el combo mientras la charla, me levanto y  tiro la bandeja. Pero no me podía ir así,  no podía dejar al pibe destrozado sin rumbo,  sé que no soy un experto  en relaciones ni nada  pero sentí que aun debía decile algo más o al menos decirle lo que pensaba.

  • Tu chica, ¿Cómo se llama? – pregunte
  • Priscila – dijo (en verdad pido perdón pero  tampoco recuerdo el nombre)
  • Yo pienso que tenes que hacer lo que yo debí haber hecho hace tres años, ir a  donde  sea que este  y decirle lo que te pasa sin  juegos ni nada por el estilo.  Ir, juntar valor para  decirle mira siento esto y sé que te pasa lo mismo. Si se pone nerviosa y le brillan los ojos, si ves un que en serio siente algo por vos, ahí si aposta todo   por ella. Porque me voy a poner como un romántico pelotudo  con lo que te voy a decir pero cuando la chica que te gusta le brillan los ojos es hermoso y si a mi me pasara que me muestra  esos ojos brillosos una y otra vez, voy a fondo sin medir consecuencias. Pero si ves que no le pasa nada o fue solo un juego  te das cuenta que los mensajes de ella   o hablar de esto  en vez de divertirte con tus amigos fue algo totalmente al pedo. Pero tranquilo flaco, esto pasa y suerte. – dije

Lo saludo y le vuelvo a desear suerte  a lo que él me responde con un simple “gracias”. Mientras voy camino a mi casa caminando pienso como sería  todo si en esto de los sentimientos seriamos un poquito más directos, de decirle a esa persona lo que uno siente, sin importar el género solo ir y  decirlo. Pero yo entiendo porque muchas veces  da miedo y eso me contestara la mayoría, porque muchos preferimos como  ir a la “jaula con los leones hambrientos” como ya mencione antes en otro cuento y a veces esas  relaciones de tire y afloje o de ida y vuelta   están  buenos porque lo hacen sentir a uno querido pero lo que también es verdad es que a la larga uno termina roto.

Es por eso que uno debe enfrentarse siempre lo que uno le pasa y en mi opinión no dar mucha vuelta. Porque en mi opinión  muchas veces, por no decir todas es que  tanto ida y vuelta mata toda relación.