Historia de un taxi

“Por un lado quiero olvidarla pero por otro lado sé que es la única persona en el mundo que podría  hacerme feliz” 500 días con ella.

Había salido a la noche a un boliche para una  fiesta que parecía que iba  a estar muy bueno con dos amigos como Seba y Nacho.  esa noche hable con mucha gente y como siempre digo  para eso está el boliche para conocer gente sino uno se compra algo para  tomar, se pone a  escuchar música y es así que uno tiene “su propio boliche”.

Después de un buen tiempo  ya se había vuelto tarde y era momento de emprender la retirada, así que Seba y yo tomamos  un taxi mientras Nacho  se tomo otro porque iba para el lado contrario.  Cuando el  taxista dejo a Seba en la casa que estaba relativamente cerca, yo decido  sacar charla porque se que va ser un viaje un poco largo. Miro su cara morena de unos 40 años y pelo  negro largo enrulado,  era muy parecido a Denis Elías para que se hagan una idea.

  • ¿Leíste el libro “La vida cayendo en fichas” de Rafael Varela? Es la historia de distintos taxistas de acá – dije
  • Mira no sabía, ¿Por qué te intereso ese libro? – me pregunta
  • Supongo que es que me gusta saber las historias de la gente, ver lo que pasa a mi alrededor – dije

El rió asintiendo, lo que yo sentí en ese momento como si me diera pie a seguir hablando de eso.

  • Por ejemplo hay muchos cuentos sobre la inseguridad, sobre los chanchos, gente desubicada y también de clientas que pagan con un “favor” al taxista si me entendés – dije
  • Y bueno son historias – dijo
  • ¿Vos hiciste lo último? – pregunto de curioso
  • No, todas mis clientes siempre pagaron con plata. Además soy un soltero sin remedio – dijo
  • ¿Mujeriego? – pregunto nuevamente
  • Algo así, si, pero nunca me puse nada en serio con ninguna – dijo

Sonrío, porque mi instinto hace que me de cuenta de algo, por lo menos lo vi cuando dijo  la frase “en serio con ninguna”, como algunos dicen “le saque  la ficha” al taxista.

  • Andas con muchas pero hubo una que te pego fuerte, estoy seguro – dije sonriendo
  • Digamos que si – me contesta
  • ¿Y qué paso? – Le pregunte
  • Es una historia larga pibe – me dijo
  • Hay tiempo, recién pasamos los cuernos de Batlle así que falta para llegar a mi casa  y además como te dije me gusta saber la historia de la gente  – dije
  • ¿Qué te puedo decir? Mas o menos a los 20  conocí a una chica humilde como yo, y vivimos un año increíble pero la familia no me aceptaba al no estar en la misma situación que ella. Es decir  ella estaba estudiando en una universidad y yo sin terminar el liceo, estaba ya trabajndo. Entonces eso  hizo que ella con la presión de la familia me dejara y que por 20 años no supiera más de ella – dijo

Mientras lo  escuchaba  y vi su historia, parecía una historia de amor clásico dos personas que se quieren pero por causas totalmente externas tenían que dejar  de estar juntos.  Tipica novela  Argentina (con todo respeto a mis amigos argentinos)

  • Pah, lo lamento – dije sin saber que decir
  • Es que la hsitornia no termina ahí. El año pasado veo que una mujer con lentes de sol me para el taxi y como estaba libre obviamente estaciono. Ella se sienta y me dice una dirección, cuando se saca los lentes veo que es ella, nos miramos y te puedo decir que ambos habíamos sentido absolutamente lo mismo que hace 20 años. Ella me cuenta que es casada con alguien de mucha plata  y tiene una  hija de unos 9 años. Igualmente  por unos meses volvimos a estar juntos en secreto y te puedo decir que era como si el tiempo nunca se hubiera detenido – dijo
  • Hasta que te cansaste de ser el segundo – dije una vez más tratando de adivinar
  • Eso mismo pibe, por más que la quería me hacia mal – dijo
  • ¿Y no se puede hacer nada? – pregunte
  • Y no, ya esta, está muy cómoda, por ejemplo su hija  además de la escuela está en la clase más  cara de piano del país. Si ella se separa pierde todo eso, yo no puedo hacer eso, no me lo perdonaría – dijo

Hice una mueca como sin saber que decir,  estaba tan ensimismado  con la historia que no me di cuenta que ya habíamos llegado a mi casa. Me dice lo que hay que pagar y sacando la billetera, saldo la cuenta. Abro la puerta y le digo que termine bien la noche pero antes de cerrar definitivamente  la puerta, lo miro al taxista.

  • Ojala pase algo y puedan estar juntos quizás no ahora, capaz que con la hija más grande ya no necesiten mas el esposo y ahí si puedan estar juntos. No sé porque te digo esto, pero por lo que me contaste y puedo pecar de ingenuo pero su historia merece terminar bien.  – dije

Esta vez si cerré la puerta y me despedí.  Mientras abría las  puertas de mi casa, pensaba que como ya dije parece una clásica novela argentina y me preguntaba como terminaría.  Yo pienso algo idealista y es que  si dos personas se quieren  entre ellas sea como sea  deben  estar juntas, y no debe incidir en ellas causas  externas, como la plata, familia u otras cosas.  Siempre digo que pareja es tema de dos personas nada más. Una vez que entre a mi casa cierro la puerta con las llaves y me dirijo a mi cuarto.  Reviso en Facebook alguna cosa interesante y  me acuesto  en la cama.

  • Ojala tengan final feliz – dije

Cierro los ojos, y espero que ojala de alguna manera ambos sean  felices.  Después de caer en un sueño profundo, nunca más pienso en esta historia, demás está decir que nunca supe como termino. Pero pienso que a veces lo único  que quieren las personas  es simplemente ser escuchadas, porque todos tenemos en algún momento algo que decir o alguna historia que contar.