El tiempo

La vida pinto su mirada con plateados hilos de amor,

la tenacidad de su cuerpo cansado,

marcado por la vida,

por la prisa,

por el dolor.

 

Guardando la esperanza de un comienzo,

de un suspiro,

de un tesoro que en la tierra jamás halló;

escudriñaba con fuerza,

con anhelos,

buscando paz y tranquilidad en su ser,

como la oruga que al salir de su capullo con fuertes y hermosas alas,

da vida a la mariposa más bella que jamás imaginó.

 

En el infinito de sus oscuros ojos,  

se divisaba mi reflejo, cuan estrella fugaz en la fría noche,

y el murmullo de su voz con la rudeza más dulce de sus fuertes enseñanzas,

 

No hubo ser más puro,

no hubo mejor maestro,

y así, su bella enseñanza enjaulada como un ave queriendo alzar el vuelo

mostrando la rudeza de su fuerte vida,

con la dulzura de su tierno amor.

Traspasó las adversidades de un cruel destino,

buscando refugio en la esperanza de su gran amor,

encontró la paz de su tranquilo mundo

cuando su gran amor profeso un perdón.

Hoy sus manos agotadas

llevando por años la vieja embarcación

erguido por la angustia del pasado… pero valiente,

enfrentando el tormentoso mar

con la sutileza de los años en su rostro

evocando en su bello paraíso

la venida de su gran felicidad