DIVINO TACTO

La Tarde esta cayendo,

Me acerco a ti por tu calma, 

exhalas un arrullo que oscila sublime,

te hace cristalina, casi sagrada,

y me atrapas con tus manos,

desenredando mi fe.

 

Esas manos tuyas juegan nerviosas,

con el césped de verano,

y lucen tan cálidas, como la piedad divina.

 

Abrazas tu cuaderno como un tesoro,

mientras descifro tu arte casi irreverente,

quizás luzco profanador e indomable,

acariciando tus paginas lentamente.

 

Adorarte  se vuelve fundamental,

Como el aire sensual que hace bailar al rió,

Junto al día recorre tranquilo,

Entre tantos corazones y mentes agitadas.

 

Te busco como el alma que busca al poeta,

Como mis ojos buscan tu risa,

Es la brisa confortable que penetra insaciable,

Aquello que crece tan rápido,

Que mi imaginación no logra alcanzarte.

 

Cierro los ojos y veo un ángel,

Inquieto y desnudo,

Que te da la vida, tras un beso celeste,

Solo quiero tocarte en tu buenaventura

y me siento indignamente mundano,

Absurdamente mortal.

 

No dejaras al miedo helar mi corazón,

dibujas en el tu nombre con un lagrima del sol,

Mientras mis labios valientes escriben en tu vientre

una plegaria, de infinita pasión.