Crónicas del economista rockero

¿Te gusta el rock nacional? A mi no mucho pero si decís que si la pones más…

Siempre me produce gracia la forma en la que los hombres actuamos para impresionar a las tiernas damiselas que nos rodean. Ya sea para contar con una abundante vida sexual enhebrando cuanta silueta que más o menos se asemeje a una figura femenina, o sencillamente para conseguir pareja, el modus operandi es siempre el mismo e incluso algo estereotipado.

Digo, a partir de cierta edad cuando los hombres comenzamos a interesarnos por las mujeres, nuestra cabeza intelectual (motivada por la otra cabeza que bombea más sangre), comienza a generar ideas para lograr el preciado objetivo: introducir nuestro bastón viril en una húmeda roqueta. En este sentido, como la mayoría no cuenta con ideas propias, lo primero que hacemos es ver lo que hace los otros o lo que la sociedad recomienda que uno haga para lograr introducir nuestro majestuoso miembro dentro dentro de una doncella.

¿Y que ideas nos llegan primero? Bueno la cultura popular nos lleva a tomar las películas como modelos para relacionarnos con el sexo opuesto, lo que realmente no suele funcionar a largo plazo. Sin embargo, una idea que prevalece en el inconsciente colectivo y que, de hecho, es bastante intuitiva, es que el músico la pone seguido. Y es verdad: el tipo más idiota y gris puede ponerla si es capaz de coordinar dos o tres acordes.

¿Acaso no has notado que la mayoría de tus idiotas amigos de la secundaria comenzaron a tomar clases de guitarra a penas luego de descubrir que sus manos pueden ser usadas para otro propósito que el de sacudir sus nutrias?

Pues claro, captaron rápidamente que un tipo que toca un instrumento tiende a humedecer los espíritus lascivos de las damas. Sobre todo en la etapa en la que son adolescentes donde las doncellas tienen más hormonas que cerebro. En ese período de sus vidas están tan hambrientas de cilindros de carne que confunden cualquier cosa con “seguridad”. Claro, es lo que buscan en un hombre (o lo que, por lo menos, dicen que buscan) pero, están tan desesperadas por consumir de una u otra forma cantidades abundantes de semen lubricante, que se conforman con lo que pudiera llegar a parecer un hombre “de verdad” (aunque claramente no lo sea).

Es decir, si ven a un pendejo arrogante (que en el fondo actuá como un imbécil para compensar su falta de seguridad) se lo violan sin piedad. Lo devoran al pobre hombre asesinando hasta el último de sus espermatozoides. Para ellas, la arrogancia, el carácter de mierda e incluso la manía que puede tener un bipolar, se confunde con seguridad.

¿Acaso no ha notado que las personas que tienen una carácter de mierda y se enojan seguido humedecen las rosquetas de las damas? Si, les tienen miedo, pero los respetan porque son “seguros” de sí mismos. En realidad no lo son, son unos pelotudos con carácter de mierda, aun así se puede entender la confusión.

Como sea, use esto a su favor: siempre ponga cara de serio y/o medio enojado para que las damas le teman y piensen: “Oh, no debo hacerlo enojar”. Y de esta forma ella buscara su aprobación ¿Es medio de manipulador hacer esto? Si lo es y, de hecho, creo que es una estupidez…pero funciona…y como un padre a un hijo quiero darle un consejo que pueda servirle para mejorar su calidad de vida.

Eso si, le advierto que en el largo plazo usted podría llegar a creerse el personaje y convertirse en un imbécil…pero por lo menos la habrá puesto mucho…Y, coger, cagar y comer son los mejores placeres de la vida…¿Porque privarse de ellos?