Ciertos pelotudos la ponen más que otros…pero igual son infumables

Cuando uno se pone a ver los comentarios de las personas en el mar de foros de la Internet solo puede llegar a una sola conclusión: la gente se ha vuelto muy pelotuda. Pero de lo que en realidad no se percata uno es que la gente  siempre ha sido pelotuda. La era de la información lo más evidente nomás.

Quiero aclarar, igualmente, que cuando hablo de pelotudez, no estoy hablando de alguna falencia intelectual. No, para nada. La palabra pelotudo si inventó por un motivo muy específico. Si uno quiere insultar la inteligencia intelectual de alguien lo llama tarado, idiota o, a lo sumo retrasado mental. Si vamos a la definición literal de estos vocablos nos daremos cuenta de lo ofensivo que pueden llegar a ser ya que denotan una deficiencia cognitiva.

Decir “Sos un pelotudo” o “Que pelotudo”, en cambio, tiene otra connotación totalmente distinta. A mi humilde entender la gente es pelotuda cuando tiene actitudes de un nene de cuatro años de edad en situaciones donde debería actuar como un adulto. Para ser técnicos: habla de la falencia en la inteligencia emocional. Igual hay distintas clases de pelotudos. He descubierto a través de un sondeo representativo en muchos foros que la mayoría de los pelotudos se congrega en la Argentina, Uruguay y Chile. En los dos primeros países tiene sentido: ahí es donde se usa más el término. En el caso de chile, tal vez tenga que ver con que la pelotudez en contagiosa. Igualmente ésta no es exclusiva de estos países. Cada uno tiene su palabra para expresarla.

Desde hace varios años que empecé a escribir para muchos medios digitales y foros sobre diversos temas y siempre me terminaba encontrando con los mismos tipos de internautas infumables. Empecemos con el más tristemente célebre: el ofensor o troll como se le llama por esos pagos. No hay mucho que decir sobre este pelotudo. Se la pasa insultando y/o agrediendo a cuanto internauta se atreva a escribir un comentario. En realidad, más allá de su pelotudez, es un pobre imbécil resentido que busca una forma descargar la frustración que siente a diario. En la vida real es un simple cagón medio tímido. Generalmente un gordo cuarentón que vive con su madre o un pendejo de catorce años. Es través de su alter ego virtual que expresa su miseria existencial. Uno no podría reconocerlo por su actitud en la vida real claramente.

Usted pensará que este es el más de los inbancables pelotudos que habita el océano virtual pero se equivoca. Hay uno mucho más infumable: el cuya personalidad en la red no es un alter ego sino un triste reflejo de quien es realmente en mundo real. Acá tenemos a todos esos imbéciles que se la pasan insultando y agrediendo en los foros de discusión sobre cada tema sobre el que no están de acuerdo. No importa si se trata de política o de cocina, salen con los tapones de punta a defender su posición la cual es la única válida.

Comentario: “El flan está bueno con dulce de leche”

Respuesta: “Que idiota que sos. Sos el tipo más infeliz que conocí. Seguro que no tenes trabajo y te la pasas rascándote todo el día. Ya por tu perfil puedo ver que no sabes nada de postres” (¿?)

Usted pensará que la respuesta es digna de un pelotudo por lo incoherente (y lo es) pero es más peligrosa que la del pelotudo del primer tipo. Lo que hacen estos salames se llama retórica y consiste en descalificar al comentador y no al comentario para ganar una discusión. Los políticos en los debates lo hacen todo el tiempo. El objetivo no es convencer al interlocutor (eso sería argumentar) sino a lo terceros que observan la discusión (al público o la “gilada”). Es su forma de sentirse importante y mostrar que la tienen grande. Por ejemplo:

Comentario: el mate es más saludable que el café.

Respuesta del pelotudo: ¿Vos que sabes si no sabes nada de bebidas? Que se puede esperar de alguien que pone esa foto de perfil.

Como puede ver el objetivo no es convencer al que hizo el comentario. Si ese fuera el caso pondría algún argumento científico para intentar convencerlo de su posición. Por el contrario, como lo que quiere es convencer a los que observan, agrede al interlocutor descalificándolo. Y la gente que observa, como es estúpida, piensa: “Como la persona que hizo el argumento es (insulto, descalificación, etc…) entonces lo que dice debe estar mal”. Así de simple. No tiene razón pero gana la discusión. Por eso no vale la pena ni gastarse en responderle a estos pelotudos.

Estos salames en la vida real son iguales que en el mundo virtual. Son increíblemente agresivos y esa es la base para imponer su posición. Tenía un conocido que era así y era literalmente infumable. En una época era el único de un grupo de amigos que había garchado con una mina por lo que se basaba en eso para ganar cualquier discusión. Por ejemplo:

Comentario: Creo que el mate debería tomarse caliente.

Respuesta: ¿Y vos que sabes si todavía no la pusiste?

Era tan hincha pelota que terminé llevando a todos mis amigos de putas para que no tuviera como seguir usando el mismo artilugio. Igual después encontró otro. Siempre encuentran una forma de degradar, insultar o agredir al rival. En eso se basa se a exposición. Nunca en argumentos lógicos.

Hay que aclarar que estos tipos la suelen poner bastante seguido en la vida real porque la mujeres se emboban con cualquier imbécil que tenga este tipo de actitudes. Lo ven como el alfa, el macho dominante aunque en el fondo sea un pelotudo. Por supuesto en el largo plazo la mayoría de las minas lo dejan y solo se queda con las que tienen alguna patología que permita bancárselo.

Lo gracioso es que si uno lee la mayoría de los textos que he publicado, la mayoría son textos que expresan alguna opinión en forma coherente y exponiendo una serie de argumentos. Algunos pueden estar de acuerdo y otros no. Así es la vida. De todas formas, sucedía a menudo que uno de estos pelotudos cada cuanto ponía algún comentario directamente insultándome cuando no estaba de acuerdo. No sé qué quería lograr con eso. Obviamente ni siquiera le iba a contestar porque un insulto no es ni un argumento ni una opinión sobre el tema. Es simplemente una descalificación hacia mi persona. A lo sumo podría responder: “No estoy de acuerdo con tu opinión de que soy un imbécil. Creo que no es válido clasificar a una persona con ese epíteto sin conocerla”. Pero ¿Para qué mierda voy a contestarle a ese pelotudo?

De hecho mi argumento de que es un pelotudo tiene fundamentos: está insultando gratuitamente como respuesta a un texto impersonal sobre una tema dado que ni siquiera presenta un contenido ofensivo. Si se ofendió es un pelotudo por buscarle la quinta pata al gato para ofenderse. Hay gente que busca ofenderse simplemente para encontrar una excusa para agredir. Eso es ser un pelotudo según mi definición. Es increíble como hay personas que hacen interpretaciones de lo que uno escribe tan alejadas de lo que aparece escrito que uno no puede entender cómo llegó a esa conclusión.

Comentario: Creo que los Pet Shop Boys tienen onda.

Respuesta: Me parece que sos un misogeno, antisemita falocéntrico.

WTF?

De vuelta ni me gasto en responder. O realmente tienen una deficiencia mental o buscan roña y llevarte a una discusión sin sentido cuya único objeto es probar que la tienen grande.

Como normalmente escribo mucho de los artículos en un tono humorístico, muchos de estps energúmenos de los que buscan ofenderse por cualquier cosa aprovechan eso para interpretar lo dicho en joda en serio. O simplemente para decir que les parece desubicado. Por amor de Dios, tomate la vida con soda, al fin y al cabo no vas a salir vivo de ella.

La personas que se victimizan o que buscan ofenderse son insoportables. No salen a defender una posición porque la creen, lo hacen para sentirse importantes. El sentido del humor es una característica que denota inteligencia emocional, algo que estos pelotudos no tienen. Los grupos de filosofía y letras, psicología y sociología de la UBA están repletos de estos boludos. Viven ofendiéndose por todo.

En resumidas cuentas, vos fuma. Escribí tranquilo y se aparece alguno de estos pelotudos que mencioné ignóralo que para eso están. En algunos casos me divierto publicando artículos en joda para ver cómo reaccionan los muy giles. Eso lo hacía mucho en la época que se me había caído la cuenta den Netflix.

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