5 cosas que debes hacer antes de que acabe el verano

Sí, causita. El verano ya se nos va, y nosotros ni cuenta nos damos, porque más nos proyectamos en lo caliente y jodido que está. Por eso, recomendación de la casa, creemos que nunca es tarde y que siempre estamos a tiempo de comernos un Snikers y tomarnos un vaso de Sprite para poder sentirnos mucho mejor y refrescarnos como debe de ser, más nada, y, finalmente, salir a disfrutar de las virtudes de las altas temperaturas sin quejarnos. Lo justo, ¿qué, no? 

Bueno, empezaremos con las 5 acciones que tú debes emprender por tu cuenta para que, finalizando este verano, puedas contar a tus amigos y familiares lo maravilloso y divino que lo has pasado.

 

Primero. Visita un casino. No todos tienen dinero, porque no todos trabajan en verano, sobre todo porque son meses de vacaciones para los más jóvenes. Pero como tampoco somos pobres, chapa diez lucas, métetelas al bolsillo miniatura para mayor seguridad y dirígete al casino más cercano de tu barrio, en mi caso el Scratch, que está por la Av. Brasil. Lo más recomendable es la ruleta rusa, al menos personalmente. Otros prefieren los caballitos de carrera. Lo que te guste, está bien, pero eso sí, tienes que ir con mucha vibra positiva. El casino te enseña a ser asertivo, a manejar tus emociones y, sobre todo, a ser un caballero o una dama cuando pierdes, por eso es que esta propuesta de ir al casino, más allá del poco o mucho dinero que puedas obtener, debe significar para ti un proyecto personal a largo plazo. Eso por un lado. Por el otro ladito, como les gusta a las Yahairitas (discúlpenme si ofendo sensibilidades), está el tema de la economía. Con diez soles, como les decía, pueden generar más de 50 soles.  Todo es cuestión, vuelvo a repetir como profesor de secundaria, de fe. Debemos volvernos religiosos en el casino. El casino debe ser tu Iglesia. Aprende a escuchar, a observar, a ver a la gente emocionarse o desesperarse, mira los números, mira a los que apuestan grandes cantidades y ve cual es su forma de juego, pide una cerveza mientras ves, unos chifles, unos Cuates, wey, para chingar el hambre, y sigue viendo. Conocer a alguien es la mejor forma de poder darle la vuelta en cualquier ocasión a ese personaje, en este caso el casino. Conoce tu casino más cercano. Arriésgate. El que no arriesga… no jodas, ganas porque ganas… Es la idea.

 

Segundo. Si eres una persona que suele ser comedida con sus impulsos y deseos, fuma bastantes cajas de cigarrillos convertibles para que termines odiándolos o amándolos; bebe bastante alcohol para darte cuenta de lo poco o muy resistente que puedes ser y, así, sepas moderar tu consumo en ocasiones oportunas durante el ciclo que haya acabado el verano, ya que esto va a ayudarte a ser mejor persona social y personalmente. Lo vas a notar. Asimismo, no te olvides de consumir sustancias alucinógenas. Hoy en día, puedes conseguirlas a través de tus amigos más cercanos. No sientas pánico por las críticas constructivas o destructivas que la gente pueda descargar sobre ti al saber que las consumes, porque, al final de cuentas, la vida es el conocimiento del aprendizaje y, hoy por hoy, es necesario estar informado al respecto, y no solo teóricamente, sino personalmente, porque, en unos pocos años, cuando tengas tu propia casa y gente a la cual tengas que mantener, necesitarás más que dinero para poder cultivar buenos futuros (o frutos) en los tuyos. Y si no piensas en familia, debes estar pensando en la ideología de género. Pero todo bien ahí. Solamente dedícate a buscar el desenfreno de la vida y aprende de tus impulsos para que, finalmente, puedas conocerte cada vez un poco más y disfrutes una mejor vida luego del verano.

 

Tercero. Si tus viejos tienen plata, compra una fucking bicicleta. No es por amor al clima ni al medio ambiente. Debe ser por las ganas de disfrutar un pequeño paseo rectilineo por la Av. Arequipa o por la Av. Salaverry, por sus ciclovías. O por la Costa Verde o por el Parque Kennedy, a reunirte con otros ciclistas que también gustan, en sus horas libres y tranquilas, darse un ligero y acariciador viaje cletero. En el Facebook, hay muchos eventos y organizaciones que invitan a todo un público en general a ser parte de una maratón, y puedes gozar de este pequeño anzuelo para unirte a la movida. Pero si eres una persona solitaria, lo cual es muy difícil, pero también muy probable, puedes pasear zonas que la gente no conozca, pegátela de un ciclero underground, que recorre calles desconocidas a manera de conocer la ciudad y disfrutar algunas curiosidades de algunas calles curiosas. Cortázar, por ejemplo, cuando andaba en bicicleta (algo que no hacía a menudo) no le gustaban los lugares comunes. Al parecer, creo que eso lo escribe en Rayuela, pero no importa. El punto, y no la coma, es que si eres el tipo de Julito en cuanto a personalidad, puedes empezar a recorrer esas calles que nunca has visto en tu vida y así saber más de geografía local. En casos de no tener celular, y por ende Google Maps, va a ser muy necesaria tu presencia, ya que sin ti la gente no llegará muy lejos ni mucho menos a su destino, que es a donde todos queremos llegar. La cuestión es que esas piernas estén en todas las cremas y bien empanadas para que, terminando el verano, puedas hacer llegar, al menos, esa pelota al área…

 

Cuarto. Aprender a preparar naranjada. No hay nada más elegante y rico que tomarse una naranjada bien helaqui luego de unas buenas pomarolas con los friends. Consejo de conejo, breve no más: según Fros y Barturén, reconocidos chefs y bartman de la Cordon Bleu (respectivamente claro), es bueno echar todo el contenido del huevo al jugo de naranja, con un poco de hielo, un poco de limón y un poco de alegría al prepararlo para que todo salga bien chill. La gente se sentirá bien cuando les invites un poco de tu naranjada. Ponte a pensar, naranjada significa Long Horn, La Leña, La Bisteca, Pardos, Villa Chicken, entre otros. Es símbolo de calidad. Y la calidad, aunque poca en cantidad, es valiosa en intimidad. Así que, Naranjada, allá voy…

 

Quinto. Finalmente, lo último que debemos hacer para sentir que el verano se ha sentido es ver ganar a Universitario a Alianza Lima en la Copa Movistar con unas chelas Pilsen en mano y unos shots de cannabis en la jeta.

 

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