10 curiosidades que aprendí sobre Colombia y Bogotá

Se han cumplido 3 meses de mi estadía en Bogotá y he aprendido cosas muy interesantes sobre la cultura y la idiosincrasia de estos pagos…

1) A la gente de Bogotá se los llama “rolos” y aparentemente hay una rivalidad con toda Colombia porque cada vez que hablo con alguien de otra ciudad me habla pestes de ellos. Al mismo tiempo los rolos me hablan mal del resto de Colombia. Sobre todo de la gente de Medellín quienes son conocidos como “paisas”. A mi me parecen todos gente muy simpática y buena onda, y muy educada por cierto. Es el análogos de porteños vs. Resto de Argentina.

2) Cada ciudad o región tiene su descripción estereotipada. Estos son algunos:

Los paisas (de Medellín): son conocidos por tener mucha plata y ser muy emprendedores. Los rolos dicen que son muy pupis (chetos) y algo creídos. La mayoría de los hombres paisas tienen mucha facha (carilindos), son de tes blanca y altos. Las mujeres paisas son todas modelitos (flaquitas y altas), sencillamente hermosas. Pasa igual que en todos lados, el que tiene plata y buenos genes suda seguridad porque sabe que tiene la vida asegurada. Por eso el rolo lo envidia.

Son ultra cristianos (más papistas que el papa). Esto se debe (y no les gusta admitirlo) a que todos su antepasados son judíos conversos que huyeron de la inquisición española. Por eso los paisas tiene el gen emprendedor en la sangre. En la practica no son tan cristianos sino más bien liberales.

Los rolos (Bogotá): según la leyenda popular son gente muy trabajadora. En la ciudad se trabaja desde las cinco de la mañana hasta tarde. Trabajan la mayoría en relación de dependencia y por eso odian a los paisas. Trabajan mucho pero ganan poco porque trabajan para alguien más (normalmente un paisa). Son menos religiosos que los paisas pero son más conservadores. Bogotá esta lleno de iglesias. Las rolas se hace las conservadoras pero cuando empieza la rumba (la joda) y empieza el baile, se le va lo conservador. Igual, pase lo que pase, no fue su culpa sino la de un argentino que la pervirtió. El rolo digamos que no es muy atractivo (a menos que tenga plata) y no pasa del metro cincuenta (otro motivo para odiar al paisa).

Los caleños: son tipos de lo mas divertidos, hablan con un tono melódico y cualquier cosas que coman antes lo fríen por lo menos tres veces. Por este motivo la esperanza de vida en Cali no supera los 50 años. Son los maestros de la salsa, audaces bailarines. Seducen con sus movimientos y con su “parla” (chamuyo). Las caleñas son bonitas, su cuerpo tiene una marcada retaguardia y una llamativas protuberancias frontales (o sea culo y tetas de importante tamaño). Son muy fogosas y les encantan los extranjeros sobre todo si son caucásicos. La gente de Cali es muy cálida y afectuosa en comparación con el resto de Colombia sobre todo con los rolos que son los más fríos.

Los costeños: No tiene mucha plata (como lo paisas) pero aparentan tenerla usando su carisma. Son los que tienen la mejor “parla” (chamuyo) de todo Colombia. Son catalogados por el resto de Colombia como perezosos. Esto sobre todo es dicho por los rolos que los envidian porque la ponen más que ellos.

Los pastusos: todo el mundo cuenta chistes de ellos de que son tontos, pero siempre aclaran después de contar el chiste: “en realidad son muy inteligentes”. Dicen que hablan con un acento gracioso. Personalmente no he conocido a ninguno. Estoy empezando a pensar que son una suerte de mito urbano.

3) Cuando un Colombiano se asombra por algo emite un graciosos sonido: “ushh”.

4) Si usted va caminando por las calles de Bogotá y ve una chica realmente hermosa, es muy probable que sea paisa.

5) A los chetos (ricos) les dicen puppies o gomelos.

6) A los cabeza o villero les llaman “ñeros”.

7) Los colombianos repiten la frase “me da pena” todo el tiempo. Tienen una suerte de complejo de culpa por algo.

8) Cuando piden algo en vez de decir: “Me das tu nombre” dicen “me regalas tu nombre”.

9) Los desayunos colombianos están compuesto básicamente por huevos y sopas.

10) Los plátanos son de tamaños pornográfico. Cada vez que vas a comer uno te sentís que estas en una porno gay.

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